¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
No. El nuevo reto educativo: formar personas competentes que actúen en los diversos escenarios y al mismo tiempo configuren sociedades más equilibradas. Esto implica una educación concebida como un proceso de promoción humana, orientada a nuevos y mejores modos de pensar y de actuar. Ser competente significa saber hacer las cosas y saber actuar con los demás, comprendiendo lo que se hace y asumiendo de manera responsable las consecuencias de las actuaciones. En estos términos, el gran porosito del proceso educativo se puede concretar en el aprendizaje y desarrollo de las competencias básicas.
La evaluación como un proceso consta de diferentes etapas en las cuales debemos identificar lo siguiente:
¿Qué se va a evaluar? En lo conceptual el contenido, los conceptos y teorías, en lo procedimental los procesos, el producto y en lo actitudinal las reacciones y los valores.
¿Cómo vamos a evaluar? Debe ser permanente y puede ser diagnostica, formativa, sumativa y final.
¿Con qué vamos a evaluar? A través de técnicas., que es la forma en la que obtenemos la información y pueden ser de observación, experimentales y sociométricas, utilizando instrumentos como la lista de cotejo, portafolio de evidencias, ensayos, exámenes estandarizados, por mencionar algunos ejemplos.Por todo lo anteriormente expuesto, concluyo respondiendo que de acuerdo con la RIEMS y a la dinámica de este mundo tan cambiante, no es posible que el aprendizaje se pueda observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera.
